Basado en evidencia

CBD y cáncer: investigación y entendimiento actual

Estudios han demostrado que el CBD puede aliviar las náuseas y el dolor, especialmente en pacientes con cáncer. Entonces, ¿cómo funciona y cómo se toma? ¿Realmente el CBD puede ayudar con el cáncer?

Artículo por
Justin Cooke , Publicado por 1 mes

Actualmente hay dos medicamentos farmacéuticos a base de cannabis aprobados para pacientes con cáncer en los Estados Unidos: Dronabinol (Marinol®) y Nabilone (Cesamet®).

Un tercer medicamento, Sativex (Nabiximil®), está aprobado en los Estados Unidos, Europa, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. También se vende con diferentes nombres en muchos otros países del mundo, por ejemplo Mevatyl® en Brasil.

Cada uno de estos medicamentos se basa en los cannabinoides producidos naturalmente por la planta de cannabis, como el THC (tetrahidrocannabinol) y el CBD (cannabidiol).

La ciencia farmacéutica ha estado interesada en estas dos moléculas como un nuevo tratamiento potencial para pacientes con cáncer durante los últimos 20 años. Sin embargo, solo en los últimos 10 hemos logrado avances importantes en la comprensión de cómo funciona realmente para esta desafortunada enfermedad.

Hoy, una gran cantidad de investigación está analizando los efectos específicos del cannabinoide no psicoactivo (CBD) como un posible tratamiento para el cáncer. Hemos estado viendo algunos resultados muy positivos, pero la investigación sobre esta interacción todavía tiene un largo camino por recorrer.

¿Puede el CBD proporcionar beneficios a los pacientes con cáncer?

En este artículo, revisaremos la literatura científica sobre cómo se usa el CBD con pacientes con cáncer y lo que sugiere la investigación actual sobre su mecanismo de acción.

Este es un tema amplio, así que entremos primero resumiendo todo lo que tenemos hasta ahora.

  • Tabla de contenido

Resumen breve: el CBD y sus efectos sobre el cáncer

El CBD y otros cannabinoides que se encuentran en la planta de cáñamo han sido objeto de mucha investigación en términos de terapia contra el cáncer y apoyo paliativo. Aunque todavía se necesita mucha investigación para probar los efectos del CBD como se discute en este artículo, los hallazgos actuales son prometedores.

Los beneficios más importantes del CBD en el contexto del tratamiento del cáncer:

  1. El CBD regula las células inmunes clave encargadas de detectar y eliminar las células cancerosas del cuerpo
  2. El CBD puede aliviar el dolor relacionado con el cáncer
  3. CBD apoya la duración y calidad del sueño
  4. Los cannabinoides relacionados con el CBD pueden aumentar los niveles de hambre
  5. El CBD puede retrasar el crecimiento tumoral
  6. El CBD alivia las náuseas y los vómitos asociados con la quimioterapia.
  7. El CBD puede apoyar la ansiedad y la depresión asociadas con un diagnóstico de cáncer.

¿Qué es el cáncer?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que el cáncer es la segunda causa de muerte en todo el mundo. En el 2018 se estimó que el cáncer contribuye a 9.6 millones de muertes en todo el mundo [1].

Entonces, ¿qué es exactamente el cáncer? ¿De dónde viene?

Nuestras células se multiplican constantemente para reemplazar aquellas que se pierden por daños y muerte celular natural. Cuando las células mueren, se forman otras nuevas para reemplazarlas.

Sin embargo, a veces este proceso se descompone y el cuerpo produce células anormales en lugar de células sanas. Ocasionalmente, estas células anormales se vuelven cancerosas y comenzarán a auto-replicarse y propagarse.

¿Qué salió mal? ¿Qué causa la formación de estas células anormales y potencialmente cancerosas?

Todo comienza con nuestro ADN.

Nuestro ADN es responsable de proporcionar los planos para fabricar una nueva célula. El cuerpo hace referencia a estos planos cada vez que se crea una nueva célula. Si el ADN se daña, puede causar problemas con el proceso de replicación, produciendo células anormales o disfuncionales en lugar de células sanas.

Estas células disfuncionales pueden ser cancerosas o no cancerosas; sin embargo, ambas pueden comenzar a replicarse para producir más células anormales, formando finalmente grandes “colonias” de células anormales conocidas como tumores.

Los tumores no cancerosos (benignos) permanecen confinados al órgano afectado y su crecimiento generalmente es lento. Eventualmente se separan del resto del cuerpo a medida que las células sanas comienzan a crecer alrededor del tumor para mantener el órgano funcionando correctamente. Estos tumores rara vez son fatales si se detectan tempranamente. Solo se vuelven peligrosos cuando el tumor crece tanto que comienza a presionar otros órganos, lo que impide su función.

Los tumores cancerosos (malignos) son muy diferentes. En lugar de formar tumores que están separados del resto del cuerpo, se integran en nuevas áreas, extendiendo los tipos de células disfuncionales a otros órganos y tejidos. Esto se conoce como “metástasis”.

Las células cancerosas tienen una cierta “inteligencia”: se replican implacablemente, incluso formando sus propios vasos sanguíneos para alimentar la energía del crecimiento intensivo del tumor. Algunos cánceres incluso tomarán medidas para resistir los efectos de los medicamentos de quimioterapia diseñados para matarlos.

Las células cancerosas pueden resistirse a la quimioterapia de diferentes maneras:

  1. Al bombear el agente de quimioterapia fuera de las células cancerosas
  2. Al bloquear las proteínas en la pared celular de la célula cancerosa que permite que el agente de quimioterapia entre
  3. Al desactivar el agente de quimioterapia antes de que pueda entrar en vigor
  4. Al reparar rápidamente el daño causado por el agente quimioterapéutico

Este tipo de disfunción celular puede ser muy peligrosa; puede resistir el ataque del sistema inmune y propagarse a nuevas áreas del cuerpo.

El cáncer no es una sola enfermedad

Según el Instituto Nacional del Cáncer, hay más de 100 tipos diferentes de cáncer. Cada tipo se caracteriza por el órgano donde se originó el cáncer por primera vez. Por ejemplo, el cáncer de pulmón se origina en los pulmones, mientras que el cáncer de piel comienza en la piel.

El cáncer también puede caracterizarse por el tipo de célula que forma el tumor.

Cada tipo de cáncer es único y puede requerir diferentes tratamientos, pero el concepto general es el mismo: detener la propagación de las células cancerosas al interrumpir su capacidad de replicarse. Este es el objetivo principal de los medicamentos de quimioterapia.

¿Qué es el CBD?

El cannabidiol (CBD) es solo uno de los 400 compuestos que se encuentran en la planta de cannabis. Hay dos compuestos terapéuticos principales contenidos en las hojas y flores de la planta: THC y CBD. Estos compuestos están estrechamente relacionados pero tienen algunas diferencias clave en sus efectos.

1. El THC es el principal componente psicoactivo del cannabis y, aunque tiene efectos beneficiosos analgésicos y antiinflamatorios, también puede causar algunos efectos secundarios no deseados, como deterioro cognitivo, ansiedad, sedación, mareos, sequedad de boca y/o ojos, psicosis y mala coordinación motora.

Los productos farmacéuticos como Dronabinol y Nabilone son versiones sintéticas de THC que se usan como tratamientos complementarios para pacientes con cáncer.

2. El CBD es el componente primario no psicoactivo del cannabis y se ha demostrado que tiene acciones terapéuticas neuroprotectoras, antiinflamatorias, ansiolíticas y antipsicóticas sin los efectos secundarios típicos de THC que alteran la mente (más sobre esto a continuación).

Estudios recientes han demostrado que el CBD exhibe actividad anticancerígena en muchos tipos de cáncer como colorrectal (colon), mama, pulmón, próstata, glioblastoma, melanoma, leucemia y neuroblastoma [5].

¿Se puede usar CBD para ayudar a los pacientes con cáncer? ¿Cómo funciona?

Ha habido mucha investigación en las últimas décadas sobre el papel del sistema endocannabinoide en la detección y eliminación de células cancerosas del cuerpo.

Gran parte de esta investigación proviene del desarrollo de medicamentos farmacéuticos basados en estas moléculas, como Dronabinol o Sativex. Las empresas que fabrican estos medicamentos tienen mucho dinero y están dispuestas a gastar cientos de millones de dólares necesarios para financiar este tipo de investigación.

Estos son algunos de los hallazgos clave que la investigación ha descubierto en las últimas décadas que respaldan el uso de CBD para enfermedades relacionadas con el cáncer.

1. El CBD regula células inmunes clave que detectan y eliminan las células cancerosas del cuerpo

La mayoría de las personas han tenido células cancerosas en su cuerpo en un momento u otro.

Normalmente, el sistema inmunológico es capaz de identificar las células cancerosas en forma temprana y eliminarlas. Las células inmunes especializadas tienen la tarea de realizar este importante trabajo de detección y eliminación de células anormales como el cáncer. Las células inmunes más importantes son las células T (linfocitos T) y las células NK (células asesinas naturales) [1516].

A veces, el sistema inmunitario es engañado por el cáncer para creer que no es una amenaza, lo que le permite crecer fuera de control en el cuerpo [21].

Los científicos creen que el CBD puede proporcionar beneficios contra el cáncer a través de su interacción con los receptores endocannabinoides CB2, que se ha demostrado que están presentes en los linfocitos T, los linfocitos B y las células asesinas naturales (NK)  [14] , pero son más abundantes en B -células y células NK  [22].

Esta interacción es muy compleja y los investigadores todavía están tratando de comprender cómo el CBD y otros cannabinoides afectan la capacidad del sistema inmune para detectar y eliminar las células cancerosas en todo el cuerpo. Sin embargo, la comprensión actual, como lo destaca un artículo de revisión polaco publicado en 2017, es que el CBD apoya un cambio en la activación inmune de ser dominante TH2 (comúnmente encontrado en pacientes con cáncer) a dominante TH1 (se cree que resiste el crecimiento del cáncer) [524].

Si no está seguro de cuáles son las respuestas inmunes TH1 y TH2, no se preocupe, es extremadamente complicado, y los investigadores médicos que han dedicado toda su vida al estudio de la función inmune aún tienen muchas preguntas sin respuesta sobre esta interacción en particular.

En términos básicos, el sistema inmune tiene dos lados principales: TH1 y TH2. Cada uno está optimizado para un trabajo diferente:

  • TH1 es mejor para atacar y eliminar los patógenos invasores, pero también es un factor perpetuante para la enfermedad autoinmune.
  • TH2 está más involucrado en el mantenimiento de reacciones inflamatorias y alergias.

Desafortunadamente, este sistema puede desorientarse durante el cáncer, y TH1 / TH2 puede mejorar o empeorar el cáncer [32].

A veces, este sistema necesita un impulso en la dirección correcta para asegurarse de que se esté utilizando la parte adecuada de la herramienta para el trabajo.

2. El CBD puede disminuir el dolor relacionado al cáncer

Uno de los efectos secundarios más debilitantes del cáncer es el dolor que causa.

El dolor a menudo es provocado por el tumor que presiona los nervios, los huesos y los órganos del cuerpo. Los medicamentos de quimioterapia también causan dolor como efecto secundario, con hormigueo y entumecimiento a menudo experimentado en los dedos de las manos y los pies [25].

Esto hace que el manejo del dolor sea uno de los objetivos principales para los médicos que tratan a las personas con cáncer.

El CBD es una excelente opción para controlar el dolor que experimentan los pacientes con cáncer porque funciona a través de varios mecanismos para lograr este efecto.

Se cree que el CBD funciona a través de la activación de los receptores vanilloides de dolor [17] , que se sabe que juegan un papel fundamental en el bloqueo de la transmisión del dolor a la médula espinal y al cerebro [18].

En un estudio reciente, se demostró que un extracto que contiene CBD y THC alivia el dolor en pacientes con cáncer avanzado donde los opioides no fueron efectivos [7].

3. El CBD promueve el sueño

El dolor crónico asociado con el cáncer, junto con otros efectos secundarios como la ansiedad y la depresión pueden dificultar que los pacientes se duerman y permanezcan dormidos.

El CBD puede ayudar a reducir el dolor y la ansiedad que interfieren con el sueño.

Un artículo de revisión reciente que destaca los años de ensayos clínicos de fase I, II y III realizados con la preparación farmacéutica a base de cannabinoides, Sativex, mostró mejoras significativas en la calidad y duración del sueño entre pacientes con cáncer, así como otras afecciones de salud crónicas y potencialmente mortales [8]. Esta revisión incluyó información recopilada de 2000 pacientes diferentes y aproximadamente 1000 años-paciente de exposición al medicamento.

4. Los cannabinoides relacionados pueden aumentar los niveles de hambre

Uno de los principales efectos adversos del tratamiento del cáncer es la reducción del apetito.

Un apetito saludable es de vital importancia para suministrar al cuerpo los nutrientes que necesita para promover la curación.

Si no estamos comiendo lo suficiente, hace que sea aún más difícil para el cuerpo combatir el cáncer, por lo que garantizar que comamos lo suficiente es de suma importancia.

El CBD no es conocido por su capacidad para aumentar el apetito. Este efecto se atribuye principalmente al contenido de THC de la marihuana. Un ensayo clínico de fase II publicado en 1994 mostró que 13 de 19 pacientes con cáncer que experimentaron pérdida de peso severa y supresión del apetito habían aumentado significativamente el apetito y su peso después de tomar THC [20].

Aunque no es legal en muchos estados, se ha demostrado que el THC ofrece mejoras significativas en el apetito [13]. Entonces, si puede obtener acceso al aceite de CBD con THC, esto ofrecerá el mayor beneficio.

5. El CBD podría retrasar el crecimiento tumoral

El objetivo principal del tratamiento del cáncer es detener el crecimiento de los tumores y darle al cuerpo la mejor oportunidad de contraatacar.

Se ha demostrado que el aceite de CBD inhibe el crecimiento de las células tumorales y ayuda a evitar que se propague a otras áreas del cuerpo.

En algunos pacientes, el uso de CBD ha llevado a disminuir la tasa de crecimiento de células tumorales y la invasión [5]. La mayor parte de la investigación en este dominio involucra estudios en animales y necesitan ensayos clínicos a largo plazo que involucren humanos para ser confirmados.

Sin embargo, ha habido muchos estudios que muestra una reducción en los tumores a través de la investigación animal e in vitro, como esta en el cáncer de páncreas [23], cáncer de cerebro [26] y cáncer de colon [27], por nombrar algunos.

Hay algunas teorías sugeridas sobre cómo el CBD puede reducir el tamaño del tumor en los tumores cancerosos, como a través de los efectos antiinflamatorios, antioxidantes e inmunomoduladores, así como la apoptosis inducida (muerte celular programada), sin embargo, esto depende en gran medida de la forma de cáncer que se trata junto con una serie de otros factores.

6. El CBD alivia las náuseas y los vómitos

Las náuseas y los vómitos son efectos secundarios comunes de la quimioterapia. El tratamiento de estos síntomas ofrecerá una mejora significativa en la calidad de vida general de los pacientes con cáncer.

El cannabis se ha utilizado durante siglos para aliviar las náuseas y los vómitos. Existe evidencia anecdótica y basada en investigación que respalda el uso de CBD para la mejora terapéutica de las náuseas y los vómitos inducidos por la quimioterapia [9].

El mayor de estos estudios fue una revisión de Cochrane que analizó los resultados de 23 ensayos clínicos con cannabinoides, que concluyeron que los cannabinoides eran altamente efectivos y proporcionaban resultados similares a los tratamientos convencionales para aliviar las náuseas y los vómitos inducidos por la quimioterapia [28].

Vale la pena señalar que algunos estudios encontraron el efecto contrario [7]. Por lo tanto, vale la pena probar el CBD antes de confiar en él para aliviar las náuseas y los vómitos. Esto puede ser muy diferente de una persona a otra.

7. El CBD puede apoyar con la ansiedad y la depresión asociada con un diagnóstico de cáncer

Un diagnóstico de cáncer puede ser extremadamente estresante, y muchas personas sufren de depresión y ansiedad durante y después del tratamiento (entre 0% y 58% según el estudio y la etapa/tipo de cáncer) [29].

La reducción de la ansiedad y la depresión se consideran uno de los pasos de tratamiento más importantes para apoyar la recuperación del cáncer y mejorar la calidad de vida de los afectados.

El CBD tiene beneficios bien conocidos para reducir los síntomas de depresión y ansiedad, que se ha estudiado a fondo a través de pruebas en animales [30]. Actualmente se están realizando varios ensayos clínicos para investigar el efecto específico del uso de CBD en humanos que padecen diversas formas de depresión.

Se necesita más investigación para probar estos efectos en humanos.

Cuando esto se combina con cambios en el estilo de vida, amigos y familiares que lo apoyan, y mucha contemplación personal, puede ser una herramienta extremadamente poderosa para aliviar la depresión, la ansiedad y la salud y el bienestar en general.

¿Cómo están usando CBD los pacientes con cáncer?

Este artículo está destinado solo para uso informativo; siempre hable con su médico antes de usar CBD o cualquier otro suplemento.

En la actualidad, hay muchas personas que usan suplementos como el CBD para fortalecer su sistema inmunitario y abordar algunos de los efectos secundarios más comunes del cáncer y la quimioterapia.

Los efectos secundarios que los pacientes pueden experimentar varían desde pérdida de peso, fatiga, neuropatía periférica, úlceras bucales, ampollas y pérdida de cabello.

La investigación generalizada ha demostrado que el CBD tiene un alto nivel de seguridad, incluso en combinación con otros medicamentos farmacéuticos [31].

El método más común para tomar aceite de CBD es el oral. Esto permite una forma fácil de administrar del suplemento, le concede a los usuarios medir las dosis con precisión y tiene una tasa de absorción relativamente alta en comparación con otros métodos.

El CBD también puede tomarse en forma de cápsulas, usarse tópicamente (como con el cáncer de piel), disfrazado en bebidas o horneado en alimentos.

La mayor parte de la investigación sobre el uso de CBD y otros cannabinoides con otras terapias contra el cáncer involucró dosis más altas que otras afecciones de salud. Hable con su médico sobre la dosis correcta y manténgase constante con el régimen de dosificación para obtener los mejores resultados.

Puntos clave: uso de CBD para el cáncer

La investigación sobre el CBD ha demostrado mucha promesa como tratamiento complementario con pacientes con cáncer; sin embargo, se necesita más investigación para probar estos efectos en la práctica.

La mayor parte de la investigación sobre esta aplicación involucra pruebas de investigación in vitro en animales y ensayos de investigación en grupos pequeños en humanos.

El beneficio de este útil suplemento para la salud radica en su capacidad de interactuar con el sistema endocannabinoide, que está profundamente conectado con la respuesta inflamatoria y otros aspectos del sistema inmunitario, incluido el equilibrio entre las respuestas TH1 y TH2.

El CBD también puede proporcionar beneficios a algunos de los efectos secundarios comunes de la quimioterapia y el cáncer, como náuseas, vómitos, dolor, insomnio, ansiedad y depresión.

Con su larga lista de beneficios terapéuticos y la falta generalizada de riesgos sustanciales o efectos secundarios, el CBD es una nueva y emocionante perspectiva para el tratamiento del cáncer. Nos aseguraremos de compartir cualquier novedad en esta área a medida que se publiquen en la literatura científica.


Referencias

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