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Basado en evidencia

CBD y la enfermedad de Alzheimer: investigación y entendimiento actual

Although the usual and conventional treatments for Alzheimer’s disease can alleviate or ease up the symptoms, the drugs can’t delay or reverse the progression of the disease. Recent studies, however, showed CBD has positive effects on Alzheimer’s disease. CBD was also found to have a role in the treatment of Alzheimer’s disease.

Artículo por
Justin Cooke ,

La enfermedad de Alzheimer es el trastorno neurodegenerativo relacionado con la edad más común [2].

Se está volviendo más frecuente año tras año, causandoles a las familias y a las personas que padecen la enfermedad una calidad de vida más baja.

Desafortunadamente, no hay cura para la enfermedad de Alzheimer, sin embargo, en los últimos años ha habido un gran revuelo en torno al aceite de CBD como tratamiento para la enfermedad.

¿El aceite está a la altura de todo este revuelo? ¿Cómo ayuda el aceite de CBD a retardar la progresión de la enfermedad de Alzheimer? ¿Qué dice la investigación?

Discutimos todo esto, incluyendo nuestros 3 productos principales de aceite de CBD para la enfermedad de Alzheimer.

  • Tabla de contenido

¿Qué es la enfermedad de Alzheimer?

La enfermedad de Alzheimer es una condición degenerativa crónica (a largo plazo) que afecta al cerebro.

Causa una degradación gradual de la materia gris en el cerebro, lo que resulta en una serie de cambios psicológicos, de comportamiento y cognitivos.

La materia gris constituye la porción externa del cerebro y es responsable de la mayor parte de lo que experimentamos como pensamiento; es donde tomamos decisiones, formamos recuerdos e imaginaciones y resolvemos problemas.

Los síntomas de la enfermedad de Alzheimer aparecen gradualmente en 7 etapas:

Etapa 1: 1 a 4 años

  • Pérdidas leves en la memoria
  • Incremento de la irritabilidad

Etapa 2: 4 a 8 años

  • Menor interés en el trabajo o las aficiones
  • Niveles de energía más bajos
  • Pérdida de recuerdos recientes
  • Problemas del lenguaje
  • Problemas de coordinación leves
  • Cambios en el estado de ánimo
  • Irritabilidad
  • Dificultad para andar

Etapa 3: 8 a 12 años

  • Discurso divagante
  • Problemas frecuentes de memoria con lapsos más grandes en el tiempo
  • Depresión
  • Dificultad del habla
  • Incapacidad para andar con eficacia
  • Irritabilidad severa o frustración
  • Problemas de coordinación leve a moderados
  • Paranoia

Etapa 4: >12 años (final de la vida)

  • Incapacidad para caminar o llevar a cabo actividades cotidianas como bañarse o usar el baño
  • Incapacidad para comunicarse efectivamente
  • Olvidos constantes
  • Incapacidad para reconocer a la familia cercana o amigos
  • Confusión
  • Ira/ cambios de humor
  • Comprensión ficticia del mundo que les rodea
  • Paranoia

Posibles causas de la enfermedad de Alzheimer

A pesar de que la enfermedad de Alzheimer es tan común, aún falta información sobre la causa de la condición. Pero, por supuesto, hay algunas teorías.

1. Placas de beta-amiloide en las neuronas

El beta-amiloide es una sustancia pegajosa producida en el cerebro como un subproducto de la actividad neuronal normal.

Normalmente, las células especiales en el cerebro que actúan como el equipo de eliminación de basura (células gliales) salen por la noche para limpiar estas placas, evitando que se acumulen y causen daño a las neuronas.

Desafortunadamente, a medida que envejecemos nuestro equipo de limpieza no funciona tan eficientemente como antes, lo que permite que este beta-amiloide se acumule y forme gruesas placas en las células nerviosas.

Eventualmente, esto causa que la célula nerviosa muera.

A medida que más de estas células comienzan a morir, comenzamos a ver un aumento en los síntomas de la enfermedad de Alzheimer.

Esto hace que la prevención del beta-amiloide sea un objetivo primario del tratamiento para los médicos que tratan o previenen la afección.

2. Proteínas TAU enredadas

Otra causa potencial de la enfermedad de Alzheimer es una acumulación de otra sustancia en el cerebro, conocida como proteína TAU [3].

Estas proteínas TAU son poco comprendidas y en realidad están asociadas de muchas otras afecciones. Cualquier condición que involucra problemas con estas proteínas se conoce como taupatías.

Las proteínas constituyen los principales componentes de la vida, mucho de lo que nosotros estamos hechos puede descomponerse hasta una proteína. Estas proteínas TAU son solo un tipo de proteína que conforma nuestro cuerpo; cuando comienzan a romperse, forman «enredos» no organizados. Son, esencialmente, «nudos en las células nerviosas» afectando su capacidad para funcionar normalmente.

Actualmente se están probando algunos medicamentos experimentales que se dirigen a estos nudos TAU, pero algunos de los candidatos más prometedores provienen del mundo natural de los productos químicos a base de plantas.

3. Poco flujo sanguíneo al cerebro

A medida que envejecemos, el flujo de sangre al cerebro puede comenzar a declinar. La sangre aporta nutrientes y oxígeno a las células, también es responsable de eliminar la basura y los subproductos tóxicos.

Es como vivir en una ciudad.

Nuestras casas son las células, y las calles representan el flujo de sangre.

Para obtener el agua y los alimentos que necesitamos, debemos construir una carretera que conecte nuestra casa con el resto de la ciudad. También necesitamos estos caminos para que los camiones de basura lleguen y recojan la basura que dejamos la noche anterior.

Si por alguna razón el camino se bloquea, empezamos a morir de hambre y nuestra basura comienza a acumularse fuera de la casa. Si esto sucede por mucho tiempo, eventualmente moriremos de inanición o de una infección por la basura podrida.

En el cerebro es lo mismo; si el flujo de sangre se bloquea durante demasiado tiempo, las neuronas morirán de sobrecarga tóxica y falta de nutrientes u oxígeno.

Esto puede estar relacionado con los procesos patológicos propios de la enfermedad de Alzheimer.

Por lo tanto, mejorar el flujo de sangre hacia el cerebro es uno de los objetivos principales del tratamiento utilizado en los hospitales para tratar la afección.

4. Disfunción de las células gliales

¿Recuerda las células de eliminación de basura de las que hablamos anteriormente? Estas son las células gliales.

Son el tipo de célula más abundante en el cerebro y por una buena razón.

Tienen la tarea de mantener la parte funcional del cerebro, las neuronas, desempeñándose al máximo, y hacen esto al combatir patógenos, removiendo células muertas, manteniendo a las neuronas en su lugar, trayendo oxígeno y nutrientes ¡y mucho más!

Tan pronto como las células gliales dejen de hacer su trabajo, las neuronas comenzarán a degradarse, causando todo tipo de problemas con la cognición, incluida la enfermedad de Alzheimer u otras formas de demencia.

Cualquier cosa que mejore la salud y la función de las células gliales contribuirá en gran medida a compensar los procesos detrás de la enfermedad de Alzheimer.

5. Daño oxidativo

Necesitamos oxígeno para sobrevivir, pero ¿sabía usted que esta es la razón principal por la que envejecemos?

El daño oxidativo se refiere a un tipo especial de reacción química conocida como «oxidación».

Es un nombre apropiado, ¿verdad?

La oxidación ocurre cuando las moléculas roban electrones de otras moléculas. Cuando esto sucede, estas moléculas comienzan a degradarse a medida que se oxidan. Si suficientes moléculas están afectadas en una célula, ésta podría morir.

Cuando estas moléculas forman el exterior de nuestras células nerviosas, esto se convierte en un problema importante.

El daño oxidativo ocurre cuando se permite la acumulación de compuestos tóxicos como el beta-amiloide, el ácido láctico, los metales pesados ​​u otros compuestos de radicales libres fuera de la célula.

Con el tiempo, el daño oxidativo puede ser un factor de riesgo para la enfermedad de Alzheimer.

El soporte antioxidante es un método común para proteger el cerebro, así como todos los demás órganos del cuerpo humano. Esta es una de las fortalezas que nos ofrece el mundo natural, ya que algunas plantas tienden a ser muy altas en compuestos antioxidantes.

¿Cómo ayuda el CBD con la enfermedad de Alzheimer?

El CBD ofrece algunos beneficios interesantes para la enfermedad de Alzheimer.

Déjame explicar.

Lo que lo hace tan útil es que, en lugar de tener una sola acción como muchos productos farmacéuticos, ofrece una amplia gama de efectos que abordan diferentes causas del Alzheimer.

Este efecto combinado hace que los beneficios generales sean mucho más fuertes.

La idea de utilizar múltiples mecanismos para lograr el mismo objetivo está bien establecida en la comunidad médica y es el enfoque de tratamiento primario para otras afecciones médicas complejas, como las infecciones resistentes a los medicamentos y el cáncer.

1. El CBD protege al cerebro del beta-amiloide

Un estudio mostró que las células pre-tratadas con CBD fueron capaces de resistir los efectos dañinos de beta-amiloide.

Otros estudios han encontrado que el CBD y algunos de los terpenos encontrados en la planta de cannabis tienen la capacidad de inhibir una enzima conocida como acetilcolinesterasa.

Esta enzima es responsable de descomponer un neurotransmisor conocido como acetilcolina, que desempeña un papel clave en el proceso de formación y recuperación de la memoria. Es especialmente activo en una región del cerebro conocida como hipocampo, que es la primer área en mostrar signos de daño en la enfermedad de Alzheimer.

Se cree que la disfunción de la acetilcolina juega un papel en la formación de las placas de beta amiloide[18].

Uno de los principales métodos de tratamiento para la enfermedad de Alzheimer es inhibir la descomposición de la acetilcolina. Esto es generalmente hecho al inhibir la descomposición de acetilcolina por una enzima llamada acetilcolinesterasa. Esto puede retrasar la acumulación del beta-amiloide dañino y también mejorar la función de la memoria al aumentar los niveles de acetilcolina en general.

Muchos de los terpenos en los aceites de CBD de espectro completo han demostrado inhibir esta enzima, incluyendo:

  • Δ-3-careno [5]
  • 1,8-cineol [5]
  • Limoneno [5]
  • Timol  [6]
  • γ-terpineno  [6]

Ambos CBD y THC inhiben la acetilcolinesterasa, lo que ayuda a aumentar los niveles generales de acetilcolina y reduce la producción de beta-amiloide perjudicial [10].

Varios cannabinoides también han demostrado tener una actividad específica en el hipocampo, lo que sugiere que un mecanismo de soporte más profundo también puede estar en juego [11].

2. El aceite de CBD aumenta el flujo sanguíneo al cerebro

Uno de los principales beneficios del aceite de CBD es su capacidad para aumentar el flujo de sangre al cerebro.

Le debe estos efectos a muchos de los terpenos contenidos en las plantas, entre ellos:

  • Eucalyptol [12]
  • Óxido de cariofileno [13]
  • Borneol [14]

El mismo CBD también mejora el flujo sanguíneo indirectamente al mejorar la función de nuestro endocannabinoide principal, la anandamida [15].

Este cannabinoide natural está involucrado con la regulación de nuestras arterias y venas, ayudando a controlar el flujo sanguíneo en todo el cuerpo.

3. El CBD ayuda a resistir el daño oxidativo

Hay muchas causas diferentes de daño oxidativo, que incluyen:

  • Exposición a metales pesados
  • Tabaquismo
  • Flujo sanguíneo deficiente al cerebro
  • Infarto o hemorragia cerebral
  • Pobre función de las células gliales
  • Inflamación

El aceite de CBD contiene varios compuestos antioxidantes diferentes que ayudan a evitar que ocurra este daño en primer lugar.

Esencialmente, los antioxidantes funcionan sacrificándose para recibir el daño de los radicales libres para que las células no tengan que hacerlo. Satisfacen la necesidad de los radicales de robar electrones para equilibrar su carga.

Cuando busque un aceite de CBD con estas propiedades, es importante elegir un producto que contenga todo el espectro de terpenos, cannabinoides y flavonoides de la planta de cáñamo o marihuana.

Algunos de los principales compuestos antioxidantes en plantas de cannabis incluyen:

  • Terpenos (eucaliptol, γ-terpineno, α-terpineol, pineno) [689]
  • Cannabidiol (CBD) [47]
  • Tetrahidrocannabinol (THC) [4]

Uso del aceite de CBD para la enfermedad de Alzheimer

Comenzar con el uso de aceite de CBD para la enfermedad de Alzheimer es simple.

Debe encontrar un producto que contenga un espectro completo de terpenos, cannabinoides y otros fitoquímicos de su dispensario local o tienda en línea.

La dosis habitual de CBD para el tratamiento de esta afección puede variar significativamente, sin embargo, la mayoría de las personas comenzará alrededor de los 300 mg por día.

Dependiendo de cómo esto afecte a cada persona individualmente, la dosis puede aumentarse o disminuirse.

¿Notaré los beneficios de inmediato?

Los beneficios principales del aceite de CBD para la enfermedad de Alzheimer se encuentran en la desaceleración de la progresión de la enfermedad.

Por esta razón, los beneficios no serán tan claros como lo serán para otras condiciones tales como el dolor o la inflamación.

Cuando se trata de la enfermedad de Alzheimer, se debe tomar aceite de CBD todos los días, junto con una dieta balanceada y ejercicio regular para obtener los mejores efectos.

La idea es que el aceite de CBD hará que la progresión del Alzheimer sea mucho más lenta, lo que ayudará a aumentar la calidad de vida a largo plazo.

Resumiendo: CBD y la enfermedad de Alzheimer

El aceite de CBD ofrece una excelente variedad de beneficios para la progresión de la enfermedad de Alzheimer.

Los efectos del aceite son de naturaleza preventiva principalmente, lo que ayuda a disminuir la progresión de la enfermedad y mejora la calidad de vida en general.

Si desea evitar los efectos psicoactivos, le recomendamos que elija un producto que tenga menos de 0.03% de contenido de THC.

Si no le importa la psicoactividad y vive en un país o estado donde los aceites de THC son legales, le recomendamos que utilice un producto que contenga una proporción de 1:1 de CBD a THC para obtener los máximos beneficios.


Referencias

  1. Iuvone, T., Esposito, G., Esposito, R., Santamaria, R., Di Rosa, M., & Izzo, A. A. (2004). Neuroprotective effect of cannabidiol, a non‐psychoactive component from Cannabis sativa, on β‐amyloid‐induced toxicity in PC12 cells. Journal of neurochemistry, 89(1), 134-141.
  2. Koo, E. H., Lansbury, P. T., & Kelly, J. W. (1999). Amyloid diseases: abnormal protein aggregation in neurodegeneration. Proceedings of the National Academy of Sciences, 96(18), 9989-9990.
  3. Lee, V. M., Balin, B. J., Otvos, L., & Trojanowski, J. Q. (1991). A68: a major subunit of paired helical filaments and derivatized forms of normal Tau. Science, 251(4994), 675-678.
  4. Hampson AJ, Grimaldi M, Axelrod J, Wink D. Cannabidiol and ()Delta-9-tetrahydrocannabinol are neuroprotective antioxidants. Proc Natl Acad Sci USA. 1998;95(14):8268-73.
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  6. Öztürk, M. (2012). Anticholinesterase and antioxidant activities of Savoury (Satureja thymbra L.) with identified major terpenes of the essential oil. Food chemistry, 134(1), 48-54.
  7. Hampson, A. J., Grimaldi, M., Lolic, M., Wink, D., Rosenthal, R., & Axelrod, J. (2000). Neuroprotective Antioxidants from Marijuana a. Annals of the New York Academy of Sciences, 899(1), 274-282.
  8. Bicas, J. L., Neri-Numa, I. A., Ruiz, A. L. T. G., De Carvalho, J. E., & Pastore, G. M. (2011). Evaluation of the antioxidant and antiproliferative potential of bioflavors. Food and Chemical Toxicology, 49(7), 1610-1615.
  9. Perry, N. S., Bollen, C., Perry, E. K., & Ballard, C. (2003). Salvia for dementia therapy: review of pharmacological activity and pilot tolerability clinical trial. Pharmacology biochemistry and behavior, 75(3), 651-659.
  10. Carta, G., Nava, F., & Gessa, G. L. (1998). Inhibition of hippocampal acetylcholine release after acute and repeated Δ 9-tetrahydrocannabinol in rats. Brain research, 809(1), 1-4. Chicago
  11. Gessa, G. L., Mascia, M. S., Casu, M. A., & Carta, G. (1997). Inhibition of hippocampal acetylcholine release by cannabinoids: reversal by SR 141716A. European journal of pharmacology, 327(1), R1-R2.
  12. Juergens, U. R., Stöber, M., Schmidt-Schilling, L., Kleuver, T., & Vetter, H. (1998). Antiinflammatory effects of euclyptol (1.8-cineole) in bronchial asthma: inhibition of arachidonic acid metabolism in human blood monocytes ex vivo. European journal of medical research, 3(9), 407-412.
  13. Lin, W. Y., Kuo, Y. H., Chang, Y. L., Teng, C. M., Wang, E. C., Ishikawa, T., & Chen, I. S. (2003). Anti-platelet aggregation and chemical constituents from the rhizome of Gynura japonica. Planta medica, 69(08), 757-764.
  14. Li, Y. H., Sun, X. P., Zhang, Y. Q., & Wang, N. S. (2008). The antithrombotic effect of borneol related to its anticoagulant property. The American Journal of Chinese Medicine, 36(04), 719-727.
  15. Garrido, G. E., Wichert-Ana, L., Guarnieri, R., Ferrari, L., … & McGuire, P. K. (2004). Effects of cannabidiol (CBD) on regional cerebral blood flow. Neuropsychopharmacology, 29(2), 417.
  16. Calcul, L., Zhang, B., Jinwal, U. K., Dickey, C. A., & Baker, B. J. (2012). Natural products as a rich source of tau-targeting drugs for Alzheimer’s disease. Future medicinal chemistry, 4(13), 1751-1761.
  17. Frisoni, G. B., Testa, C., Zorzan, A., Sabattoli, F., Beltramello, A., Soininen, H., & Laakso, M. P. (2002). Detection of grey matter loss in mild Alzheimer’s disease with voxel based morphometry. Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry, 73(6), 657-664.
  18. Zhang, X. (2004). Cholinergic activity and amyloid precursor protein processing in aging and Alzheimer’s disease. Current Drug Targets-CNS & Neurological Disorders, 3(2), 137-152.

Condiciones que pueden responder al cannabidiol